Los chips de doble núcleo no son ninguna novedad. El procesador Power de IBM, predecesor de la arquitectura multi-core del Cell, con 9 núcleos, se inició en la ruta multicore en 2001. Sun Microsystems produce chips para su plataforma Niagara, de hasta ocho núcleos procesadores.
La notoriedad de Intel y su impacto inmediato en la computación personal es la que trae al tapete los múltiples núcleos procesadores, como una manera de conjurar el paradigma de los megahertz; la búsqueda incesante de más velocidad se reveló como un callejón sin salida, una pesadilla de chips cada vez más calientes y más ávidos de energía.
El salto cualitativo lo dio, desde los laboratorios de Intel en Israel, el Pentium M en 2003, con menor frecuencia de reloj, pero no por ello con menor rendimiento. Se rompió la dupla “más rendimiento-más disipación” gracias a mejoras lógicas, de arquitectura y en los circuitos.
El Pentium M estaba dirigido a los portátiles pero a partir de su evolución en 2004, extendió su alcance a los desktop y más tarde daría el salto, encarnado en los dual-core, a los servidores. El Core Duo mejoró notablemente a mediados de año con la segunda generación, la plataforma Core 2 Duo, lo que le permitió a Intel dar un significativo salto en rendimiento y desquitarse de su archi-rival.
En esta oportunidad, Intel mete el pie en el acelerador en su estrategia “rendimiento por vatio”: mientras más procesadores entran en un chip, la microarquitectura Core multiplica el rendimiento sin exigir en términos de disipación.
Los especialistas afirman que cuatro núcleos es lo máximo que se puede lograr con una tecnología de 65 nanómetros y el tamaño de los chips actuales. Pero en contrapartida, el Core 2 Quad apunta a exprimir hasta la última gota de rendimiento del diseño actual.
El próximo capítulo lo escribirá Intel con la tecnología de 45 nanometros, con tres plantas de manufactura que estarán listas en 2007 y en full producción en 2008.
Otra proeza del diseño: Intel ha cuidado que la compatibilidad entre Core 2 Duo y Core 2 Quad se mantenga para permitir el reemplazo del chip y obtener inmediatamente un salto importante en rendimiento. En la comparación de un computador de escritorio con un procesador Core 2 Quad Extreme, el QX6700, con uno basado en el Core 2 Extreme 6800, el sitio Tomshardware.com encontró mejoras en rendimiento de hasta 70%. “Es como verse catapultado un año hacia el futuro”, dicen los evaluadores.
Vea la primera parte de este artículo: Intel muestra en el IDF mapa de rutas de su chip de cuádruple núcleo.
Vea también: La conectividad sin hilos según Intel.
Galería de fotos: La investigación en Intel
